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El mundo del té es apasionante. En cuanto consigues averiguar por donde van tus gustos un amplio y largo camino se abre ante ti.

El Earl Grey es el té negro aromatizado con bergamota, pero existen también el té verde earl grey, que puedes encontrar en Gourmand. Estas tortitas son ideales para los amantes del Earl Grey. Generalmente es la variedad de té que se utiliza para cocinar postres porque su sabor es más reconocible, tiene más fuerza. Podéis probar otras recetas que os gustarán con otras variedades, pero esta os encantará. La encontramos en el blog Once Upon a Cutting Board, del que hemos tomado también la foto, y hemos modificado ligeramente la receta para evitar el gluten. Las tortitas son una receta rápida y sencilla.

Earl Grey Vanilla Tea Pancakes with Honey Tea Syrup (aka London Fog Pancakes)

INGREDIENTES

1 1/2 tazas de leche de almendras

4 bolsas de té Earl Grey

1-1/2 tazas de harina de arroz

2 cucharaditas de levadura química

2 cucharadas de azúcar de caña o panela

1 huevo

2 cucharadas de aceite

Prepara un té americano con la leche de almendras y 3 de las bolsitas de té. Para ello debes calentar la leche y dejar infusionar las bolsitas unos 3 minutos. Descarta las bolsitas y refrigera la leche. Mezcla en un bol la harina, la levadura y el azúcar. Agrega el contenido de la cuarta bolsita de té, si no es un polvo muy fino pasaló por el mortero. Cuando la leche esté fría añade el huevo, el aceite, mezcla bien y añade a los ingredientes secos e incorpóralos de manera homogenea sin pasarte. Calienta una sartén pequeña a fuego bastante fuerte y aceitándola el mínimo posible. Vierte la cantidad de mezcla suficiente para cubrir el fondo y cuando veas aparecer unas burbujas sobre la superficie de la masa será el momento de girar la tortita. Dejar cocinar el otro lado y repetir hasta que no quede masa.

Estas tortitas las puedes tomar acompañadas de miel aromatizada con el mismo té. Para ello deberás preparar 1/3 vaso de té Earl Grey (con agua) y añadirlo a media taza de miel. Deja reposar unos 5 minutos antes de verterlo sobre las tortitas.

La limonada de hoy no debe asustaros pese a parecer una receta de verano. No es así. También puede prepararse sin hielo y tomar sin esperar a que esté helada. La verdad es que es una “limonada anticatarral” de las que os daremos varias versiones las próximas semanas. La podéis tomar calentita o templada en mi versión y adaptarla según vuestros gustos a la receta del blog blommi, receta que hemos probado y es igualmente deliciosa y saludable.

Matcha Green Tea Lemonade Recipe - Mom Foodie - BlommiFoto: blommi.com

El té matcha es el té verde utilizado para la ceremonia del té japonesa. Os hemos hablado de él en alguna ocasión. El matcha es la hoja de té pulverizada en molinos de piedra, por lo que con su consumo nos beneficiamos de absolutamente todos los nutrientes del té y no solo de los que pasan al agua en la infusión. Es una bomba de vitaminas y antioxidantes y por tanto excelente ayuda para prevenir y curar los catarros.

INGREDIENTES:

1/2 cucharada de café de matcha

1 cucharada de azúcar moreno o de miel (tomillo para la garganta, eucalipto para el pecho)

2 vasos de agua previamente hervida

zumo de 1 limón

Tras hervir el agua apartar del fuego y diluir la miel. Verter el té en el agua cuando alcance los 70ºC aproximadamente y agitar con las varillas o una cuchara hasta que “emulsione”.  Añadir el zumo de limón y disfrutar.

El té siempre es una buena opción para hidratarse, caldearse un poco o evitar picar entre horas. Algunos tipos de té admiten zumos, frutas e incluso alguna bebida espiritosa… de vez en cuando. Esta receta la hemos encontrado en recipe.com y como tenía media granada en la nevera sin saber que hacer con ella, la hemos utilizado para preparar este té. Como veréis es una especie de té chai con zumo. El té negro se adapta muy bien a este tipo de recetas. Todavía podemos encontrar granadas y es una fruta riquísima así que os invito a probar esta combinación tan agradable.

Spiced Black Tea. Pomegranate juice adds healthy antioxidants to this cinnamon-spiced tea.

Foto y receta: recipe.com

2 cucharadas de café de té ceylon

1 rodajita de jengibre fresco

1/2 taza de zumo de granada

2 rodajas de limón

1 rama de canela

3 clavos de olor

1 anís estrellado

azúcar o edulcorante al gusto

Dejamos que rompan a hervir dos vasos de agua junto a las especias. Apagamos el fuego, añadimos las 2 cucharadas de té ceylon, el azúcar o edulcorante, removemos y dejamos infusionar no más de 5 minutos. Mientras pasamos los granos de granada por la batidora, colamos y vertemos en una jarra en una jarra. Con ayuda del mismo colador vertemos el té en el zumo y añadimos las rodajas de zumo de limón.

El Pai Mu Tan es un té blanco originario de China, de la región de Fujian, que se elabora de forma artesanal con el brote y las 2 primeras hojas. Las hojas están recubiertas con unas pilosidades o vellosidades de tono blanco plateado. Son las hojas más tiernas, donde se concentran todas las propiedades. Debido a lo tierno y pequeño de las hojas la recolección es muy laboriosa y eso incrementa algo su coste.

Royal Pai Mu Tan

Foto: Pinterest

Su proceso de elaboración es el más sencillo de todas las variedades, ya que tras la recogida de la hoja se deja secar 1 o 2 días al exterior, al sol y otros 3 o 4 días más en interior, tras lo cual se envasa. La escasa oxidación de la hoja permite conservar el color de la hoja y la mayor parte de sus antioxidantes, por lo que se conoce como  Elixir de Juventud, de la Belleza o de la Longevidad.

Para prepararlos como siempre os recomendamos hervir agua mineral o purificada en un recipiente sin teflón. Cuando rompa el hervor retirar el agua de la fuente de calor, esperar a que la temperatura del agua baje a unos 60 o 70ºC y dejar la hoja entre un minuto y medio y dos minutos con espacio suficiente para moverse. Colar y a disfrutar.

El Pai Mu Tan ofrece una infusión ligera, de tono amarillo claro, de sabor suave y aroma fresco y frutal. Tan solo contiene un 1% de cafeína o teína, por lo que aquellas personas con dificultades para conciliar el sueño pueden tomarlo incluso por la noche.

Permite beneficiarse de casi todos los antioxidantes que contiene la hoja y resulta muy beneficioso tanto en tratamientos de radioterapia y quimioterapia como para los fumadores. Ayuda a bajar el colesterol. Está muy recomendado en dietas de adelgazamiento por sus propiedades para estimular la quema de grasas, y al conservar casi todos los aminoácidos tiene propiedades neuroprotectoras.

El té Chai es una bebida elaborada con té negro o verde y especias que se consume en la India desde hace más de 4.000 años como bebida medicinal.

Se elabora con té Darjeeling, Ceylon o Assam y especias “calientes” que son las que estimulan el organismo según la medicina Ayurdévica. Generalmente lleva pimienta negra, anís estrellado, jengibre, clavo, canela, cardamomo, incluso en algunas zonas con almendras y azafrán. Su consumo tradicional es caliente y generalmente con leche. Se usa como tónico cerebral, digestivo, antiséptico y contra la alitósis. No recomendamos tomarlo por la noche si se prepara con té negro.

En la actualidad y en muchas partes del mundo se consume incluso frío, con hielo y con nata en verano. Su sabor es muy agradable, muy complejo por las notas aportadas por las especias. La cantidad de especias depende de la receta, ya que hay tantas recetas como casas en la India o como gustos. Se pueden añadir todas las especias, solo algunas, en cantidad variable y con varios tipos de té.

INGREDIENTES:

3 cucharadas de té negro Darjeeling, Assam o Ceylon

3 tazas de agua

1 o 2  tazas de leche (animal o vegetal)

5 granos de pimienta negra

4 clavos de olor

1 rama de canela

8 bayas de cardamomo

1/2 cucharada de café de jengibre

2 estrellas de anís

4 almendras

2 hebras de azafrán

6 cucharadas de azúcar o cantidad al gusto de tu edulcorante habitual.

Calentamos el agua con las especias. Cuando rompa el hervor tapamos y bajamos el fuego. Dejamos unos 10 minutos a fuego lento. Retiramos del fuego y añadimos el té. Dejamos reposar de 3 a 5 minutos. Colamos y servimos acompañado de leche caliente. Edulcorar al gusto.

Encontré esta receta en el blog Honestlyyum, hace algún tiempo, preparada con un Ear Grey y me llamó la atención porque yo todavía no tomaba demasiado té y sólo había probado el de bolsita. El té todavía no me gustaba. Pensaba, como mucha gente, que el mejor té es el negro y si no eres buen bebedor de té no lo sabes apreciar y mejor no tomar otro… Craso error.

Earl Grey Shortbread Squares

Cada té tiene su momento, su forma de tomarlo, su preparación, su historia y sus beneficios. El té a granel siempre es mejor que el de bolsita, y hay tanta variedad que encontrar el té que te puede enganchar puede costar años de intentos… Y hay quien lo relaciona con el té de roca o la manzanilla, o el poleo…

Es cierto que en España no somos grandes bebedores de té, no tenemos ni tradición ni cultura del té, pero su consumo aumenta cada día porque cada día hay más gente preocupada por su salud, por la calidad de su alimentación, por los pequeños placeres cotidianos y somos más receptivos a todas las curiosidades. En el té todo son beneficios: nos hidrata, nos aporta vitaminas y antioxidantes, cuida la salud de nuestros dientes aunque no de su color. Es digestivo, nos drena, nos calienta en invierno y nos refresca en verano… Y lo mejor es que no solo se bebe. También se come.

Estas galletas de té son una de las pruebas más sencillas y ricas de comer té.

La “mezcla rusa” es una mezcla de diferentes tés negros Assam, Darjeeling y Keemun moderadamente aromática. Es un té Negro muy suave y gustoso, que da a las galletas el justo recuerdo a té. Esta mezcla me gusta mucho para ser té negro, es más suave que el Earl Grey de la receta original y por eso yo añado un poco más. La receta de hoy no es apta para celiacos. Si eres vegano puedes sustituir la mantequilla por margarina vegetal no hidrogenada. Otro de mis trucos es no utilizar extracto de vainilla. En casa tenemos siempre un tarro de azúcar y últimamente otro de panela con, al menos, un trozo de vainilla, nueva o usada previamente. Las exprimimos hasta su último aroma, hasta que no dan más de sí. Y cuando no huelen las trituramos en la batidora o en el molinillo de café de los años 70 que todavía guardaban mis padres en el trastero… Vamos con la receta. Lo más costoso es el corte y el horneado por la fragilidad de la masa y de las galletas ya terminadas, pero son una auténtica delicia que se debe tomar con un delicioso té caliente.

INGREDIENTES

1 taza de mantequilla sin sal a temperatura ambiente
1/2 taza de azúcar glass
1 pizca de sal
1 cucharadita de extracto de vainilla
2 cucharadas de Mezcla Rusa
1 cucharada de café de ralladura de naranja
1/3 taza de harina de maíz
1 2/3 taza de harina

Mezclar la mantequilla, el azúcar glass, la vainilla, la sal y la ralladura de naranja en un bol hasta blanquear. Pulverizar las hojas de té en un mortero o un molinillo de café e incorporar a la mezcla. Agregar las harinas y la levadura poco a poco mientras formamos la masa. Formar una bola y guardar en la nevera unas 4 horas para poder trabajarla.

Precalentar el horno a 150 ºC. Extender la masa en una capa fina y cortar las galletas con un molde con mucho cuidado, la masa es muy frágil. Pasarlas a una bandeja de horno con papel sulfurizado con una espátula y hornear unos 15 minutos. Dejar enfriar sobre una rejilla pasando nuevamente las galletas con una espátula. Siguen siendo muy frágiles mientras están calientes. Y si, es obligatorio consumirlas frías.