Archive

Monthly Archives: October 2014

Las cazuelas de arroz suelen ser platos habituales en las cocinas porque son socorridas, quitan el hambre y nos ayudan a aprovechar los productos que tenemos en la nevera. Seguimos con la cocina de aprovechamiento, libre de gluten, ligera y de temporada.

Garlic Mushroom Quinoa

Foto: Pinterest

Esta es una receta sencilla, rápida y sabrosa. Puede ser todo lo ligera que necesites o todo lo contundente que desees, es cuestión simplemente de añadir más aceite, algo de queso para convertirlo en lo que se vienen a llamar “quisottos” (disculpad el palabro). Es una gran opción para la comida y la cena porque la quinua es muy digestiva.

INGREDIENTES:

1 puñado de setas al gusto: boletos, mezcla, champiñones shiitake… fresco o un par de cucharadas de setas al gusto deshidratadas.

1 diente de ajo picado

1/2 cebolla picada

1 taza de quinua

2 vasos de caldo de verduras

2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra

1 cucharadita de tomillo

sal y pimienta

Limpiamos y laminamos las setas si son frescas y las salteamos a fuego vivo con el ajo, la cebolla y el tomillo moviendo a menudo para que no se queme nada. Añadimos la quinua lavada y escurrida y salteamos un par de minutos. Añadimos el caldo y cuando rompa el hervor bajamos el fuego. Corregimos de sal y pimentamos al gusto. Dejamos cocer suavemente alrededor de 15 minutos.

Comenzamos a vender copos de teff y voy a hablaros un poco de su origen y cualidades antes de pasar a la receta. Empieza a estar muy de moda y creo que no tardarán en empezar a hablar de él en radio y televisión, ya que muchas famosas lo han incorporado a su alimentación.

Life as I know It: Teff Crepes

Foto: Pinterest

Es un cereal de origen etíope, libre de gluten y con un alto contenido en carbohidratos de absorción lenta y fibra. De bajo índice glucémico y fuente de proteínas vegetales, te ayuda a sentirte saciado o en actividades físicas. Ayuda a fortalecer el sistema inmune y es de fácil digestión. Con un alto contenido en calcio, magnesio, manganeso, potasio y hierro además de 8 de los aminoácidos esenciales es muy adecuado para la alimentación infantil. Fácil de digerir contribuye igualmente al control de los picos de glucosa, por lo que se recomienda a personas con diabetes de tipo II. Su porcentaje de grasas es más bajo que la avena o la quinua, por lo que está indicado en dietas de adelgazamiento.

La receta que os presentamos hoy es muy sencilla, agradable de adaptar a vuestra alimentación diaria, desayunos o meriendas. Acompaña los crepes de cacao en polvo, mermeladas, frutas o adáptalos a los ingredientes salados sustituyendo el edulcorante por sal. Están buenísimos con setas salteadas, quesos, espárragos trigueros, salmón ahumado y rúcola…

INGREDIENTES:

75 grs de copos o harina de teff

1 huevo entero y 6 claras (podéis sustituir el huevo por un trozo de fruta y las claras por 200 ml de gel de lino)

Stevia u otro edulcorante al gusto (sirope de ágave, arroz, maíz o miel)

1/2 cucharadita de levadura en polvo

aceite de oliva para engrasar la sartén.

Mezclar todos los ingredientes mientras la sartén engrasada coge temperatura (fuego medio-alto). Bate bien la mezcla para evitar los grumos, date prisa que el teff irá espesando. Vuelca un par de cucharadas de masa en la sartén, estamos haciendo crepes, el primero siempre sale regulero… En cuanto veas aparecer burbujas en la superficie giralo y espera a que se haga sin esperar demasiado para que no se dore en exceso.

Engrasa la sartén para hacer cada nuevo crepe.

No tomar gluten no significa renunciar a los dulces. La pastelería y bollería casera son posibles para los celiacos y para todos aquellos a los que nos sienta mal el gluten. El postre de hoy es buena muestra de ello. Cada vez encontramos más recetas en internet libres de gluten, de lactosa o de huevos. En este caso es solo para celiacos, lo que no es tema menor. En el blog que os presentamos hoy y del que probamos muchas recetas encontraréis ideas sencillas para todos los días. Nos gusta mucho porque comparte nuestra filosofía de cocinar sencillo, sano y rico, sin encasillarse en un solo tipo de cocina, aunque sienten predilección por la cocina italiana y se inspira tanto en ella como en la cocina francesa, mediterránea…

glutenfree apple cake8

Foto e inspiración para la receta: http://www.buonapappa.net/

INGREDIENTES:

2 manzanas grandes

1 1/2 tazas de harina de arroz

3/4 tazas de azúcar moreno de caña

7 cucharadas de mantequilla a punto de pomada

3 huevos

2 cucharadas de levadura química

ralladura de 1 limón

zumo 1 limón

2 cucharadas de café de canela en polvo

1/4 de cucharada de café de sal

4 cucharadas de yogurt

 

Separamos las yemas de las claras y montamos las claras a punto de nieve. Batimos la mantequilla con el azúcar hasta integrar. Agregamos las yemas una a una mientras seguimos batiendo, el yogur y la ralladura de limón e integramos bien la mezcla.

Mezclamos la harina, la canela y la levadura y la agregamos a la mezcla. La masa será densa hasta que añadamos las claras a punto de nieve con movimientos lentos y envolventes, para dar a la masa ese punto liviano.

Pelamos las manzanas, las cortamos por la mitad y las fileteamos muy fina. Rociamos de zumo de limón para que no oscurezca, añadimos una a la masa y reservamos la otra para decorar el bizcocho.

Integramos la manzana en la masa con movimientos envolventes. Engrasamos un molde y vertemos la masa. Decoramos la superficie con la manzana reservada, que podemos espolvorear con un poco de azúcar para que caramelice y horneamos a 170 ºC unos 30 o 35 minutos. Dejamos reposar 5 minutos fuera del horno antes de desmoldar.

La receta de hoy es un acompañamiento estupendo para el otoño invierno que nos espera a la vuelta de la esquina. Si os gusta la calabaza es una forma diferente de consumirla. Quizás te sobre después de hacer unos buñuelos o una crema y no te apetezca usarla de la misma manera… Asada  a láminas y bien condimentada se convierte en otra cosa: un acompañamiento, un crujiente… Es la magia del fondo de despensa. Abrir la alacena y de repente nuevos sabores se apoderan de los fogones.

Recomiendo su consumo acompañando un pepito de ternera o un bocata con lomo de cerdo con unas gotas de salsa de soja. Increíble!! Es una receta muy sencilla y que apenas requiere esfuerzo y su aspecto y sabor son estupendos.

Spicy Roasted Squash with Feta and Herbs

Foto y receta: howsweeteats

INGREDIENTES:

1 calabaza a láminas lo más finas posibles

1 cucharada de albahaca

1 cucharada de cilantro o perejil

1 cucharada de orégano

1/4 cucharada de pimienta

1 cucharada de ajo o 1/4 cucharadas de cayena molida

1/4 cucharada de sal

3 cucharadas de aceite de coco o de oliva virgen extra

3 cucharadas de azúcar moreno

1 trozo de queso feta, rulo de cabra, crema de queso de cabra, pecorino… al gusto

Precalentar el horno a 190/200ºC.

Cortar la calabaza a láminas lo más finas posibles tras despepitarla. Mezclar en un frasco el aceite el azúcar y la cayena molida hasta crear una pasta con la que untaremos la calabaza. Salpimentar y hornear unos 20 minutos, voltear todos los trozos y hornear unos 20 minutos más. Inmediatamente después de sacarla del horno espolvorear las hierbas aromáticas y el queso desmenuzado por encima y servir.

Como veis es muy sencilla. Yo la hago habitualmente sin el azúcar, y en ocasiones sustituyo la cayena molida por curry o tandori masala… La receta es prácticamente la misma pero el sabor cambia de manera radical.

Si os gusta más con una textura más crujiente os recomiendo colocar las láminas de calabaza separadas, cubrir con un papel de horno que presionaremos para sacar el aire y tapar con una bandeja de horno, queda tipo chips y para coronar un curry de lentejas con una cucharada de salsa de yogur es un acompañamiento fabuloso.

En la versión “bocata” occidental asar el cerdo en la sartén acompañado de cebollas moradas caramelizadas con aceite, vinagre de sidra y unos dados de manzana que añadimos al final antes de desglasar con el vinagre. Coronar el bocadillo con una ensalada verde (canónigos, rucula o espinaca) y las láminas de calabaza.

Me encanta la cocina del Mediterráneo oriental. Sus sabores nos resultan muchas veces sorprendentes y a la vez está tan ligada a ingredientes tan habituales para nosotros! Una de las recetas más sencillas que he encontrado y que me gusta cocinar porque es muy sencilla es la Maqluba. La receta es de origen palestino y la palabra maqluba significa volcar.

La maqluba es un sencillo plato de arroz con berenjena y/o coliflor, tomate, carne de pollo y arroz que forma parte de la tradición culinaria de Oriente Medio.

Uno de los cocineros que más ha hecho para dar a conocer la comida de Oriente Medio es Yotam Ottolenghi, un cocinero israelí formado en Le Cordon Bleu que ha recibido diversos galardones y cuyos libros de recetas podéis encontrar en cualquier librería. La mezcla de culturas y sabores y la adaptación a las recetas que podemos hacer en casa os abrirán la mente y el apetito.

Maqluba

Foto: pinterest

INGREDIENTES:

2 berenjenas grandes o 1 coliflor

1 1/2 k de carne de cordero con hueso o pollo troceado

1/2 k de arroz basmati

canela en rama

pimienta negra en grano

6 clavos

unos granos de cardamomo

50 grs de piñones

50 grs de almendras peladas crudas (yo le pongo marcona)

100 grs de mantequilla

1 pizca de azafran

1/2 k de tomates maduros

aceite para freir

sal

Pelar las brenejenas y cortar en rodajas. Dejar reposar sobre un colador espolvoreadas con sal para que suelten el agua. Lavar, secar y freír. Reservar sobre un papel de cocina para que suelten el exceso de aceite.

Lavar la carne y cubrir con agua fría en una cazuela. Añadir sal, canela, pimienta, clavos y cardamomo y hervir a fuego lento desespumando cuando sea necesario. La carne estará lista cuando este blandita. Reservamos la carne en una fuente una vez retirados huesos y cartílagos y conservamos el caldo colado para cocer posteriormente el arroz.

Lavamos el arroz y lo remojamos 10 minutos para que se ablande ligeramente. En una cazuela no muy honda ponemos una capa de tomates a rodajas, una capa de carne, las berenjenas fritas y el arroz escurrido. Vertemos el caldo hasta que cubra el arroz unos 2 cm. Añadimos el azafran. Lo ponemos a fuego fuerte hasta que rompa el hervor, bajamos el fuego y dejamos cocer entre 20 y 30 minutos.

Para servir colocamos la fuente sobre la sartén y la giramos como si fuera una tortilla. En la mesa la serviremos como si fuera una tarta.

Doramos las almendras y los piñones en un poco de mantequilla y las volcamos sobre la maqluba.

El plato se sirve con la habitual salsa de yogur y pepino y algo de hierbabuena.

Una variación habitual es prepararla solo con coliflor, que habremos de freír antes o con una mezcla de coliflor y berenjena.

Entre los productos de temporada encontramos las berenjenas, tan sabrosas y tan agradecidas. Hoy las presentamos rellenas de cous cous y aligeradas con una salsa tahini. Una receta algo contundente que nos aporta vitaminas, hidratos y una dosis importante de calcio.

Dinner Recipe: Chickpea Stuffed Eggplant w/ Couscous & Tahini Sauce #vegan #recipes #dinner

Foto: Pinterest

INGREDIENTES:

2 berenjenas italianas

1/2 cebolla picada

3 dientes de ajo picados

1 taza de cous cous

250 grs. de tomates cherry cortados a mitades

2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra

perejil picado al gusto

Salsa tahini

1/4 taza de tahini

2 cucharadas de zumo de limón

1 diente de ajo picado

1/4 taza de agua

sal y pimienta (os recomendamos la rosa por aportar un toque de color)

Preparar la salsa agitando todos los ingredientes en un frasco cerrado y reservar.

Asar las berenjenas limpias y cortadas por la mitad. Realizar unos cortes en forma de cuadricula en la pulpa y salpimentar ligeramente. Podemos optar por asarlas al horno o a la plancha. Cuando se templen retirar la pulpa reservando la piel para utilizarlas de base.

Preparar el cous cous hirviendo el mismo volumen de agua. Cuando rompe a hervir el agua retirar del fuego y añadir el cous cous. Dejar reposar 2 minutos hasta que se hidrate y romper con un tenedor.

Saltear ligeramente la cebolla y el ajo, añadir los tomates y la pulpa de berenjena asada. Con el fuego bajo añadir el cous cous y mezclar muy bien. Salpimentar y rellenar las berenjenas. Salsear y decorar con el perejil.

Las semillas de lino son de las más conocidas, sobre todo porque gracias a la gran cantidad de fibra que contienen son uno de los remedios más habituales contra el estreñimiento. No solo eso, favorecen la digestión y tiene propiedades anticancerígenas (cáncer de mama, colon y próstata sobre todo).Otra de su propiedades, su contenido en ácidos grasos omega 3, las convierte en un aliado indispensable contra el colesterol y para controlar la glucosa en sangre. son buenas para la piel y el pelo, la diabetes y la tensión arterial, pero debemos tener cuidado si sufrimos colon irritable…

Propiedades y beneficios de las semillas de lino

Foto: Pinterest

Existen dos tipos de semillas de lino: dorado o marrón. La más consumida es la dorada, pero a favor de la marrón debemos decir que su contenido en omega 3 es mayor. Lo ideal es triturarlas con un molinillo de cafe para aprovechar bien sus nutrientes o simplemente añadirlas a un yogur, una ensalada o un batido.

Os proponemos hoy la preparación de una leche vegetal de lino, como va siendo habitual vamos probando nuestra ChufaMix con todos nuestros productos.

INGREDIENTES

2 cucharadas de semillas de lino dorado, 30 grs. aproximadamente.

1 litro de agua mineral

Endulzante al gusto o vainilla en polvo

Poner las semillas a remojo toda la noche. Por la mañana observaremos que el agua se ha transformado en una especie de gel espeso. Lavar en un colador bajo el grifo para eliminar la mayor parte, eliminarlo del todo es muy difícil.  Triturar entre 2 y 3 minutos junto al litro de agua y filtrar para eliminar los restos de semillas. La leche de lino es muy espesa incluso usando agua fría. Se le puede ir añadiendo agua tras añadir el endulzante o la vainilla hasta obtener la consistencia deseada.

 

Encontré esta receta el otro día en el blog Loveandlemons , y no pude resistir la tentación!!! La foto es tan bonita, los productos los tengo tan a mano y las hamburguesas están tan ricas que no pude evitar probarla. No dudéis ni por un momento que os ofreceré más recetas de este blog, escrito por Jeanine en Texas. En su blog encontramos recetas adaptadas a dietas veganas, a intolerancias al gluten y a la lactosa. Con productos de temporada, su gran imaginación y la calidad de su fotografía nos sirve de inspiración y de momento de relax semanal. No dudéis en cotillearlo: sus recetas son variadas y sencillas. Os animará a cocinar de manera diferente los ingredientes habituales de vuestra despensa.

Últimamente encuentro muchas personas a las que han recomendado dejar el gluten y la lactosa tras detectar una intolerancia o porque son alimentos “inflamatorios” y tienen problemas de sinusitis o quieren adelgazar…

Todos hemos oído hablar de la dieta alcalina, la paleo, la vegana, la macrobiótica… Son opciones vitales a las que muchas veces nos lleva una cuestión de principios o un problema de salud. No todos somos iguales, lo que a algunos nos sienta bien o otros nos sienta mal, y en todas las dietas hay recetas muy ricas y saludables que pueden ser un exitazo en casa.

Yo siempre intento adaptar las recetas a distintos tipos de problemas, pero eso no significa que aquellas personas que consumen leche, trigo, huevo o carne deban realizar las recetas tal cual os las explicamos. La receta de hoy es un buen ejemplo. Todos hemos visto a nuestra madre preparar las albóndigas con huevo y pan remojado en agua o leche para darles consistencia. Una alternativa estupenda para la intolerancia al huevo o al gluten es sustituir estos ingredientes por el lino remojado en agua. El líquido se vuelve denso y espeso y ayuda a ligar los ingredientes de estas hamburguesas. Por supuesto se puede sustituir por huevo, pero el lino da un resultado excelente.

black bean & quinoa burgers

Foto y receta: www.loveandlemons.com

INGREDIENTES

2 cucharadas de aceite de oliva

1/2 cebolleta picada

2 dientes de ajo picados o una cucharadita de ajo granulado

2 cucharaditas de comino, 2 de cilantro y una punta de cayena molida

1 cucharada de salsa tamari (puede ser de soja, salsa worcestershire…)

1 cucharada de vinagre de Modena

1 cucharada de ketchup o salsa de tomate

1 cucharada de remolacha picada (por añadir color, es opcional)

1/4 tazas de nueces o almendras picadas, copos de avena o pan rallado (o una mezcla de los que tengas en casa)

1 cucharada de lino remojado en 3 cucharadas de agua (queda un textura similar a la clara de huevo)

3/4 tazas de quinua cocida

1 taza de frijoles cocidos

sal y pimienta

Pochar en una sartén a fuego bajo la cebolla, el ajo si es natural, hasta que la cebolla esté transparente. Añadir las especias y el ajo granulado, si has elegido esta opción, e integrarlos. Incorporar la salsa worcestershire, el vinagre, la salsa de tomate, la remolacha picada, las nueces y la mitad de los frijoles. Si lo que tienes en la despensa es tamari espera a sacar la mezcla del fuego para evitar que hierva. Integra y retira. Cuando esté frío pasar por el procesador de alimentos (una batidora de mano sirve, pero va mejor el vaso americano). Añadirle el lino remojado, que veréis que queda como la clara de huevo al ser mucilagenoso, lo que hará las funciones del huevo. Sacarlo del vaso y añadirle el resto de los frijoles y dos terceras partes de la quinua hasta integrar en la pasta. Debe quedar bien cohesionado para poder trabajar la mezcla con las manos.

Formar un rollo para poder dividir la pasta en 4 partes iguales y con cada una de ellas formar las hamburguesas a vuestro gusto. Espolvorear con la quinua reservada y dejar enfriar unos 20 minutos.

Por último pasar por la sartén a fuego medio por ambas caras u hornear unos 12 minutos a unos 160 ºC.

Una de las mezclas más ricas del otoño y con la que he soñado todo el verano es la de esta crema de calabaza con un picadito de setas crujientes y unas gotas de aceite de trufa. La untuosidad de la calabaza, el sabor de las setas y el gusto de la trufa cuando alcanzas una gota con la cuchara es… un placer indescriptible. ¡Ya está! Ya os he contado toda la receta de hoy… Es tan reconfortante, tan ligero y tan sabroso que podría cenarla todos los días sin cansarme.

Butternut Squash Soup with Sage and Mushrooms for #SundaySupper.

Foto: Pinterest

Vamos con la receta ahora que os la he desvelado.

INGREDIENTES

Para la crema:

2 tazas de dados de calabaza

1 zanahoria

1/2 cebolla

1/2 patata

aceite de oliva virgen extra

aceite de oliva aromatizado con trufa

sal y pimienta

Para el crujiente de setas

1 puñado de setas frescas o 1/2 taza de setas deshidratadas al gusto

1 cucharada de aceite de oliva virgen

1 diente de ajo

Ponemos a hervir la  calabaza lavada, pelada y a dados junto a la zanahoria, la cebolla y la patata hasta que podamos triturarla con la batidora y quede con una textura sedosa. Salpimentamos y reservamos.

En una sartén asamos, a fuego vivo y atentos de que no se nos quemen, las setas de nuestra elección con un diente de ajo chafado y sin pelar para evitar que se nos queme y las setas amarguen. Cuando su color sea intenso las retiramos del fuego.

Servimos la crema en los cuencos con una cucharada de setas por encima y unas gotas de aceite de trufa para conseguir un aroma de puro otoño.

En la receta de hoy aprovechamos que la operación bikini está por llegar, porque ¿hay algo mejor que tomar un té o un café acompañándolo de un esponjoso y sabroso bizcocho? Yo siempre me imagino el otoño en Soria, paseando por el Duero, con unas botas cómodas y una gran y envolvente chaqueta de lana, amorosa y calentita. Me imagino llegando a casa y tomando un bizcocho con un té, un café o un chocolate a la taza. Mirando por la ventana como el viento arrastra las hojas secas…

Pumpkin Zucchini Bread | girlversusdough.com @stephmwise

Foto y receta de: http://www.girlversusdough.com/

Os propongo que probéis con calabaza: cucurbita, pulpa y semilla. No es raro, es diferente, como el bizcocho de zanahoria que tenemos pendiente… Todos conocemos los buñuelos de calabaza, que están buenísimos!!!, el puré de calabaza, algunos recordamos a Ruperta y los más pequeños esperan la fiesta de Halloween para que les den caramelos y disfrazarse… pero ¿que uso le damos a la calabaza en la cocina? El calabacín lo solemos utilizar habitualmente, a lo largo de todo el año, pero la calabaza es más propia de los meses fríos, puré y poco más. La calabaza es uno de los productos más versátiles, digestivos y saludables que encontramos en otoño. Buena para la vista por los carótenos, rica en vitamina A se recomienda su consumo para la inhibición del cancer. Está deliciosa en bizcochos, aportando un punto dulce al bizcocho sorprendente. Os animo a probarlo porque se que no os va a defraudar…

INGREDIENTES:

2 tazas de calabacín rallado

3 tazas de harina

2 1/2 cucharadas de bicarbonato

1/2 cucharada de levadura química

1/2 cucharada de sal

1 taza de moreno de caña

1 taza de aceite de oliva virgen

1 taza de puré de calabaza aromatizada con cardamomo y anís estrellado

1 taza de semillas de calabaza

1 cucharada de extracto de vainilla

3 huevos

El primer paso es preparar el puré de calabaza. Lo ideal es utilizar media calabaza y aprovechar para hacer la mitad para puré y la otra mitad para el bizcocho. Ponemos la cazuela con agua y cocemos a fuego medio la calabaza pelada y cortada a dados. Para el puré espeso del bizcocho añadimos al agua 1 grano de cardamomo y 1 flor de anís estrellado que tendremos que retirar cuando la calabaza esté cocida. La textura debe ser espesa, así que no debemos poner demasiado agua. Trituramos y dejamos templar.

Precalentamos el horno a 180ºC . Rallamos el calabacín y le retiramos el exceso de agua en un colador presionándolo con papel de cocina. Debe quedar bastante seco, os recomiendo dejarlo en papel de cocina hasta su incorporación a la masa.

En un bol mezclamos los ingredientes secos: la harina, la levadura, el azúcar, el bicarbonato, y la sal. En otro bol batimos los ingredientes líquidos y los incorporamos a los secos junto con el calabacín rallado. Integramos bien y vertemos en el molde engrasado. Espolvoreamos las semillas de calabaza y metemos al horno. Horneamos entre 50 minutos y una hora o hasta que esté bien cocido. Dejamos reposar 10 minutos en el horno y posteriormente sobre una rejilla hasta que esté frío.